Pola de Allande
SUPERFICIE
Allande es un extenso municipio de 342.24 km2, situado en el suroccidente del Principado de Asturias. Es el más meridional de la comarca del Valle del Ese-Entrecabos, también conocida como Comarca Vaqueira.
El clima está determinado por su orografía, ya que por ejemplo la temperatura media anual de la capital, Pola de Allande, a más de 500 metros de altitud, ronda los 10º C, aunque con grandes oscilaciones entre el invierno, muy frío, y el verano, más bien seco y moderadamente caluroso.
Su superficie es eminentemente forestal, si bien no todo el monte allandés es propicio para el arbolado, dada la considerable altura de alguna de sus sierras.Entre las especies forestales autóctonas destacan el castaño, el robledal y el abedul.
Buena parte del territorio de Allande, casi dos tercios, está declarado como figura de protección medioambiental en el Plan de Ordenación de Recursos Naturales de Asturias; es el Paisaje Protegido de las sierras de Carondio y Valledor.
En cuanto a la fauna, es un concejo en el abunda el jabalí y corzo, y donde aún se refugian especies como el urogallo y el lobo, e incluso algún oso. Sus ríos de montaña son ricos en truchas.
HISRTORIA
Los primeros testimonios de la ocupación del territorio por gentes portadoras de la cultura del megalitismo, son los vestigios hallados en las sierras altas, donde se concentran túmulos dolménicos (Bustantigo, Berducedo, Fonfaraón y Carondio). Estos megalitos, unos treinta, marcaban, tal y como indican algunos historiadores, un itinerario, que coincide con la tradicional ruta de La Carreiriega de los Gallegos. De entre ellos cabe citar el conocido dolmen de Entrerríos o Lastra da Filadoira.
En el Neolítico comenzará a desarrollarse la cultura castreña, desde el periodo protohistórico hasta la invasión romana. El municipio allandés es uno de los más representativos de Asturias en recintos castreños, ya que cuenta con once castros catalogados, de entre los que destaca el castro de San Chuis, de época romana, identificado en 1952 y parcialmente excavado diez años después. San Chuis es un verdadero ejemplo de recinto fortificado pésico, adosado a una loma, con seis fosos y una muralla perimetral, protegiendo las cabañas de planta circular que se encuentran en su interior.
San Chuis parece estar relacionado con las riquezas mineras del concejo, especialmente el oro, que tanto atrajo a los romanos. Estas explotaciones auríferas dejaron gran cantidad de vestigios en el territorio, así como en la toponimia allandesa.
Entre los restos de explotaciones auríferas destacan los la zona del Palo, en donde se halla la Cueva de Xuan Rata, Fana La Freita y el túnel de Montefurao., que comunicaba la cuenca del río Valledor con la del Lloredo. Otro conjunto estaría en el valle del río del Oro, y el último grupo en las cercanías de San Chuis. Éstas últimas explotaciones debieron empezar en el siglo I y cesar al comienzo del siglo III.
Sigue un periodo poco conocido, posiblemente bajo el control del reino suevo y luego del visigodo.
En el siglo XI, buena parte del territorio de Allande quedó en bajo dominio de los monasterios de la zona, fundamentalmente Corias, aunque también otros como Obona o Celón, hasta el siglo XIII en que pasaron los derechos a la Puebla de Allande, época de la que data su carta fundacional (entre 1262 y 1269).
Durante el siglo XIV, Allande estaría bajo control de la familia Quiñones, lo que ocasionó reiteradas protestas de sus habitantes. El dominio del concejo pasó de los Quiñones Rodrigo de la Rúa quien la compra por un millón de maravedíes. Éste fundó mayorazgo a favor de su hijo Gutiérrez González de Cienfuegos, casa que obtendrá en el siglo XV, el título de condes de Marcel de Peñalba. Las prerrogativas fueron mantenidas hasta la reforma constitucional de 1812, fecha en la que el municipio se hace independiente y elige a sus autoridades, que defenderán la Constitución frente a los carlistas, liderados por Dionisio Lombán.
Ya en el siglo XX, la guerra civil española no afectó directamente al municipio, aunque sí tuvo cierta incidencia posterior la guerrilla, destacando las actividades de la partida de Serafín Fernández, "El Santeiro".
Un dato que destaca en la historia de Allande de los siglos XIX y XX es la sangría demográfica que supuso la emigración a América y la influencia de los “indianos”.
El nombre de Allande y su escudo
Allande debe su nombre a la época de los romanos, ya que parece proceder de la denominación latina “ad lindem”, junto al límite o en la frontera con los suevos.
Su escudo fue otorgado por el rey Alfonso XI al pueblo allandés, por la ayuda prestada en la batalla del Salado, el 30 de octubre de 1340.
En azur, la Cruz de la victoria de oro y piedras preciosas, con las letras griegas Alfa mayúscula y Omega minúscula, ambas de oro y colgadas de sus brazos. Bordura de ocho menguantes de oro, con corona real abierta.
La bordura cargada de menguantes significa la participación de los Allandeses en la citada batalla librada contra los musulmanes. El menguante con las puntas hacia abajo, es el símbolo empleado en la heráldica de los países cristianos para simbolizar la victoria sobre el Islam.
PATRIMONIO.
Allande destaca por un rico patrimonio cultural y arquitectónico que va desde muestras de la cultura megalítica, como la piedra dolménica de Allande (Museo Arqueológico de Asturias), la Lastra da Filadoira de Entrerríos, o los túmulos de Fonfaraón , a la arquitectura indiana, pasando por la cultura castreña, donde cobra especial importancia el castro de San Chuis (San Martín de Beduledo).
ARQUITECTURA RELIGIOSA .
La iglesia de Celón , de estilo románico de principios del siglo XIII, consta de una sola nave rectangular y ábside con bóveda, que guarda en su presbiterio unas importantes pinturas murales de la Pasión de Cristo y Coronación de la Virgen del siglo XVI, de un artista desconocido, al que se le denomino maestro Celón, de quien también hay muestras en la cercana iglesia de San Juan de Villaverde.
La iglesia de San Andrés de Pola de Allande, originaria del siglo XVI, aunque con bastantes cambios y añadidos, posee un retablo manierista que nos recuerda la escuela de Alonso Berruguete.
ARQUITECTURA SEÑORIAL.
El palacio de Cienfuegos , situado en una colina que domina la villa de Pola de Allande. Su primera construcción data del siglo XIV, reedificada en el XVI por el nuevo señor de Cienfuegos. Consta el palacio de tres torres y planta en L, con un claro carácter defensivo. Volvió a ser reformado en el XVIII para adaptarlo a residencia palaciega del conde de Peñalba.
Casa torre de San Emiliano , es una torre cuadrangular de tres plantas del siglo XVI, que tiene dos cuerpos adosados, uno al sur de dos plantas y de similar construcción y otro al oeste posterior.
Torre de San Martín de Valledor , casa cuadrangular del XVI, de tres pisos con el escudo de la familia construida en sillarejo y mampostería.
Casa-palacio de los Flórez , dispuesta en torno a un núcleo central torreado en mampostería con sillares enmarcando vanos, que en la fachada principal son de rejería.
Ayuntamiento de Pola de Allande , obra de Regino Pérez de la Sala , de 1907, con la tipología clásica de estos edificios: pórticos con arcos, balcón destacado, escudo y reloj.
Casas indianas: de Cadierno (1926), de las dos Torres (1946), de los Veigas, de los Olalla Blanco, de los Olalla Valledor, etc…
ARQUITECTURA POPULAR .
En todo el municipio se pueden observar interesantes muestras de arquitectura tradicional, de pueblos perfectamente adaptados al paisaje y al modo de vida del medio rural. Destacan especialmente los conjuntos formados por el pueblo de San Emiliano (Conjunto Histórico, Artístico y Pintoresco), o las brañas de Is y El Campel.
Los hórreos y paneras son elementos propios del medio rural asturiano. Las paneras fueron sustituyendo a los hórreos a mitad del siglo XVIII, a medida que se difunde el cultivo del maíz y se necesitan corredores más largos para secarlo.
En el concejo existe un estilo propio, el estilo Allande que se extiende hasta zonas limítrofes de Tineo y Cangas del Narcea, siendo frecuente que aparezca la fecha de realización y autor. El estilo de decoración, que se desarrolla desde la segunda mitad del s. XVIII hasta principios del s. XX, consiste básicamente en la presencia de motivos aislados tallados en las colondras que flanquean la puerta del granero y en las fachadas laterales. Son siempre circulares tallados a bisel y desarrollan tetrasqueles, rosetas, formas radiales o incluso antropomórficas. El estilo alcanza su perfección a principios del s. XIX de la mano del artesano vasco Gabriel Yriarte, con la talla de los entrelazos y los dobles radiales curvos. Un motivo muy característico, aunque algo más tardío (de 1820 en adelante) es la aparición de relojes, algunos de los cuales llegan a adquirir una gran complejidad en su diseño. Encontramos excelentes ejemplos en Celón, Villaverde, San Emiliano, San Salvador del Valledor y Linares.
FOLKLORE, SOCIEDAD Y FIESTAS.
Las ferias y fiestas más destacadas son el Concurso y Exposición de Ganado de San Antonio , el 13 de junio, y las fiestas de Nuestra Señora del Avellano , del 8 al 10 de septiembre, en la Pola. La festividad del Avellano coincide con la recogida de las avellanas, siendo tradicional la elaboración de la tarta de avellana.
Es muy conocida también la Romería de Nuestra Señora de Bedramón , que tiene lugar el 15 de agosto en el santuario de este nombre, a casi 1000 metros de altitud. En este lugar existe una fuente a la que se atribuyen propiedades curativas.
PATRIMONIO NATURAL.
Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor.
El Paisaje Protegido de Las Sierras de Carondio y Valledor, con una superficie de 253 km2, se localiza en el occidente de la región, lindando ya en una parte de su perímetro con la vecina provincia gallega de Lugo. Incluye gran parte del concejo de Allande, parte de Villayón y la parte de Grandas al este del embalse de Salime.
En este territorio pueden diferenciarse varias sierras menores que definen y organizan el espacio. El núcleo del Paisaje Protegido recoge por completo la pequeña sierra de La Peña de La Palanca , que separa las áreas de abastecimiento de El Navia y su afluente El Oro, cuya cuenca se incluye por completo. Además, se incluye gran parte de la vertiente occidental de la Sierra de Valledor, o de Los Lagos. Más al norte, el Paisaje Protegido recoge la cuenca completa del Arroyo de Lloredo, también afluente del Navia, y las estribaciones medridionales de la Sierra de Carondio. En definitiva, conforman el Paisaje Protegido dos cuencas menores drenantes al Navia por su margen derecha y las sierras que las delimitan.
En cuanto a la fauna, este espacio fue anteriormente habitado por el oso, pero actualmente el representante más singular de los mamíferos es, sin lugar a dudas, el lobo Canis lupus, que aún mantiene en la zona varios grupos reproductores y una razonable densidad poblacional. Aparte de éste, zorros, corzos, jabalíes, comadrejas, garduñas y martas pueblan también todavía las sierras. En la mayoría de los ríos y arroyos está presente la nutria, especie incluida en el catálogo de fauna protegida como de interés especial, con densidades relativamente abundantes. Entre las aves deben citarse a algunas de las rapaces diurnas más comunes el aguilucho cenizo, el cernícalo y especialmente el abundantísimo busardo, observable en ocasiones a escasa distancia de las carreteras, posado sobre los postes de cerramientos de prados y fincas. |