Vilaboa
Geografía
Capitalidad
La titulación de la capital municipal, ubicada siempre en la parroquia de San Martiño de Vilaboa, varió a lo largo del tiempo: a finales del siglo XIX era el núcleo de Carballas, pasando a comienzos del XX a ser el Toural, seguido de Paredes en 1919, para volver desde 1960 al Toural.
Orografía e hidrografía
En este municipio se diferencian los montes de la Sierra de Domaio y las fértiles tierras ribereñas de la ría, todo ello recorrido por los diversos cursos fluviales que forman valles de pronunciada pendiente y corta extensión. Entre ellos destacan los ríos Maior y el Cova. El Maior nace en el monte Castiñeiras y forma un amplio y fértil valle en la parroquia de Santa Cristina de Cobres. A ellos se une el Tomeza, que desemboca en la ría de Pontevedra.
Clima
Su clima es benigno, favorecido por la situación de abrigo al fondo de la ría de Vigo y está caracterizado por la suavidad de sus temperaturas invernales y por la acentuada sequía estival.
Historia
Jurisdicción: Durante el Antiguo Régimen el territorio de Vilaboa pertenecia a la jurisdicción de Pontevedra, señorio del arzobispado de Santiago de Compostela. En 1821 nacieron los ayuntamientos de Cobres y Vilaboa, fusionados a partir de 1885.
Batalla de Rande: La Batalla de Rande fue una importante batalla naval librada en el Estrecho de Rande y dentro de la Ensenada de San Simón (donde se ubica ahora el Puente de Rande), en el interior de la Ría de Vigo. Se produjo el 23 de octubre de 1702 y enfrentó a las escuadras de las coaliciones anglo-holandesas e hispano-francesa, dentro del contexto de la Guerra de Sucesión Española. Curiosamente, Julio Verne localizó en el escenario de esta batalla la fuente de aprovisionamiento de oro del Nautilus en su novela 20.000 leguas de viaje submarino.
Info turística
Entre el mar y la tierra
A tan sólo 9 km de Pontevedra, en la vertiente de la Península do Morrazo que baña por la ría de Vigo, llegamos a Vilaboa, municipio tradicionalmente marinero integrado por el puerto pesquero de Santa Cristina de Cobres y el puerto mejillonero de San Adrián.
Quizá el mayor atractivo de Vilaboa sean los tres espacios naturales que comparte con otros municipios: Cotorredondo, en cuyo interior se encuentran el Lago Castiñeiras y un mirador natural sobre las rías; la Ensenada de San Simón, espacio natural de gran interés ornitológico situado al fondo de la ría de Vigo, en la desembocadura del río Verdugo; y los Montes do Morrazo, con una vegetación típicamente atlántica. Además de estos espacios protegidos es posible disfrutar de la belleza de otros parajes naturales, como la Serra de Domaio, la Ensenada de Vilaboa, o el Barrio de Paredes, con las antiguas salinas de Ulló, su profundo valle poblado de pinos, robles, sauces y abedules, y las marismas que sirven de refugio a una numerosa colonia de aves migratorias.
Las playas de Vilaboa se caracterizan por sus arenas doradas y sus aguas tranquilas y van desde los 100m de la playa de Deilán hasta los 1.400 de Pousada.
Arte rural
También presentan gran interés los grabados rupestres encontrados en las inmediaciones del lago Castiñeiras y el molino de mareas situado en Vilaboa. Además de los restos del castillo de Ubeiras, que protegía la entrada en la ensenada de San Simón desde el estrecho de Rande, el cruceiro de Acuña, la Casa Barreira o el templo parroquial de Vilaboa.
Carnaval de Cobres
El Carnaval de Cobres ha sido declarado de Interés Turístico para Galicia. La tradición en este lugar se centra en el llamado Baile de Madamas y Galanes, en el que los danzantes portan unos pesados sombreros de vistosos colores y recorren casa por casa cantando y bailando al son de las gaitas y pidiendo donativos. El Martes de Carnaval es tradición tomar Bandullo, un dulce elaborado a partir de leche, pan, azúcar y huevos, para participar más tarde en la Corrida do Galo, en la que los vecinos intentan sustraer un gallo a varios hombres vestidos de ancianos, encargados de custodiarlo.
Otras tradiciones
Otra bonita tradición es la de los Maios, fiesta de la primavera celebrada en varios municipios de la provincia, pero siempre con alguna singularidad. En Vilaboa, el 1 de mayo, los mozos pasean por las calles de la villa un armazón de madera que ellos mismos han construido y cubierto de flores; y lo hacen entonando coplillas acerca de la vida social de Vilaboa.
Además del Carnaval y los Maios se conservan tradiciones como la procesión marinera del Carmen y se celebran las patronales de San Adrián y Santa Cristina, el San Juan en Vilaboa y el San Benito en Figueirido. |